Repensar la extinción de los neandertales: no fue falta de inteligencia

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Durante décadas, una teoría predominante en paleoantropología sugirió que los neandertales desaparecieron porque eran cognitivamente inferiores a los primeros humanos modernos (Homo sapiens ) que emigraron a Eurasia. La suposición era simple: cerebros más avanzados significaban mejores habilidades de supervivencia, lo que llevaría al eventual reemplazo de la especie neandertal.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista PNAS desafía esta narrativa de larga data, sugiriendo que las diferencias anatómicas entre las dos especies pueden haber sido mucho menos significativas de lo que se creía anteriormente.

La ilusión de la superioridad anatómica

Históricamente, los científicos han señalado las distintas formas de los cráneos de los neandertales y de los humanos modernos para inferir diferentes capacidades mentales. Los cráneos de neandertal se caracterizaban por:
Formas craneales más largas y bajas
Arrugas de las cejas más marcadas
Aberturas nasales más grandes

Debido a que la estructura interna del cráneo (el endocráneo) difería de la forma más globular de los humanos modernos, muchos expertos concluyeron que los neandertales carecían de la capacidad de un habla compleja, de una planificación a largo plazo o de una memoria avanzada a corto plazo.

Una nueva perspectiva sobre la variación cerebral

El equipo de investigación, dirigido por el antropólogo Tom Schoenemann de la Universidad de Indiana en Bloomington, sostiene que estas conclusiones eran erróneas porque no tenían en cuenta la diversidad natural que se encuentra dentro de la propia especie humana.

Para probar esto, los investigadores compararon conjuntos de datos de resonancia magnética de dos poblaciones modernas: 100 chinos étnicos Han y 100 estadounidenses de ascendencia europea. Sus hallazgos fueron sorprendentes:
– En casi el 70% de las regiones cerebrales estudiadas, las diferencias de volumen entre los grupos chino y americano fueron en realidad mayores que las diferencias medidas previamente entre los neandertales y los primeros humanos modernos.

“Esta evidencia no respalda la idea de que los neandertales tuvieran cerebros y capacidades cognitivas significativamente diferentes en comparación con los humanos anatómicamente modernos que existían en ese momento”, señaló Schoenemann.

Si las variaciones cerebrales que vemos entre las poblaciones humanas modernas no se consideran evolutivamente significativas, se deduce que las diferencias entre los neandertales y el Homo sapiens probablemente tampoco lo fueron.

Brechas cognitivas versus realidad evolutiva

El estudio encontró correlaciones menores entre la anatomía del cerebro y ciertas funciones. Específicamente, algunas diferencias estaban relacionadas con la atención y la inhibición, lo que sugiere que los neandertales podrían haber tenido un funcionamiento ejecutivo ligeramente inferior.

Sin embargo, los investigadores advirtieron contra la interpretación excesiva de estos hallazgos por dos razones:
1. Correlaciones débiles: El vínculo entre la anatomía del cerebro y el rendimiento cognitivo real es notoriamente débil.
2. Impacto mínimo: Incluso si estas diferencias menores existieran, probablemente eran demasiado pequeñas para llevar a una especie a la extinción.

¿Por qué desaparecieron realmente?

Si la inteligencia no fue el factor decisivo, ¿cuál lo fue? El estudio desvía el enfoque del “poder cerebral” hacia la demografía y la genética.

Los investigadores sugieren que los neandertales pueden haber sido víctimas de “inundación genética”. Esto ocurre cuando una población más pequeña es absorbida por una población entrante mucho más grande. A medida que el Homo sapiens se trasladó a los territorios neandertales, su gran número puede haber abrumado el acervo genético neandertal, lo que llevó a su desaparición a través de la integración en lugar de la competencia por recursos o inteligencia.

Esta teoría se alinea con modelos recientes que sugieren que la integración de los humanos modernos en las poblaciones de neandertales podría haber llevado a la desaparición de estas últimas en tan solo 10.000 años.


Conclusión
La desaparición de los neandertales probablemente no fue una cuestión de insuficiencia intelectual, sino más bien el resultado de cambios demográficos y la absorción genética por parte de la creciente población del Homo sapiens.