SpaceX ha completado con éxito un hito crítico para su cohete Starship de próxima generación, lo que acerca a la compañía al lanzamiento de su versión más poderosa hasta el momento. El jueves 7 de mayo, la compañía llevó a cabo una prueba de fuego estático de duración completa y empuje total del propulsor Super Heavy V3 en sus instalaciones Starbase en Texas.
Los 33 motores Raptor se encendieron simultáneamente, funcionando durante 14 segundos mientras el propulsor permanecía anclado a la plataforma de lanzamiento. La prueba se desarrolló sin incidentes, lo que marcó el primer disparo estático completo exitoso para el hardware V3 actualizado. Este logro supera un importante obstáculo técnico y mantiene a SpaceX encaminado hacia su 12.ª prueba de vuelo integrada, actualmente prevista para el 15 de mayo.
Por qué es importante esta actualización
Esta no es sólo otra prueba de rutina; Representa una evolución significativa en el programa Starship. La “Versión 3” (V3) de Super Heavy es más potente y refinada que sus predecesoras, diseñada para mejorar la confiabilidad y el rendimiento.
Los intentos anteriores de probar este refuerzo específico enfrentaron reveses. En marzo, una prueba de 10 motores terminó prematuramente debido a problemas con el equipo terrestre, seguida de una prueba de 33 motores a mediados de abril que también se interrumpió por razones similares. El éxito del jueves demuestra que SpaceX ha resuelto esos desafíos en tierra, validando la preparación del nuevo hardware para el vuelo real.
“Fuego estático de 33 motores de duración total y empuje total con Super Heavy V3”, confirmó SpaceX en una publicación en X, compartiendo imágenes de video de la prueba de fuego.
El camino hacia el vuelo 12
Si bien el propulsor Super Heavy ya pasó su última prueba importante previa al lanzamiento, la etapa superior, conocida como “Barco”, ya está preparada. Completó con éxito su propio fuego estático de seis motores el 14 de abril. Una vez verificadas ambas etapas, la atención se centra por completo en la integración final y los preparativos de lanzamiento.
El vuelo 12 será una prueba suborbital, lo que significa que el cohete no entrará en órbita. Sin embargo, sirve como un trampolín crucial. El retraso entre el vuelo 11 (en octubre de 2024) y esta próxima prueba se debió en gran medida a la pérdida del propulsor Super Heavy original del vuelo 12, que fue destruido durante una prueba de presión en noviembre. El actual propulsor V3 es el reemplazo, y su exitoso disparo estático confirma que está listo para ocupar su lugar.
Más allá de la prueba: la conexión Artemisa
Lo que está en juego para Starship va mucho más allá de las demostraciones técnicas. SpaceX está desarrollando este enorme vehículo, de más de 122 metros (400 pies) de altura y capaz de elevar más de 100 toneladas a la órbita terrestre baja, para permitir el asentamiento humano en la Luna y Marte.
Fundamentalmente, Starship es parte integral del programa Artemis de la NASA. La agencia ha seleccionado la etapa superior de Starship como módulo de aterrizaje lunar tripulado para futuras misiones. Si el desarrollo continúa según lo previsto, un módulo de aterrizaje derivado de Starship podría respaldar la misión Artemis 3 a finales de 2027. Esa misión implicaría operaciones de encuentro y acoplamiento en la órbita lunar, allanando el camino para el primer alunizaje en décadas.
Sin embargo, antes de que Starship pueda llevar astronautas a la Luna, debe demostrar sus capacidades en órbita. Las pruebas futuras deberán demostrar:
– Inserción orbital: Alcanzar y mantener la órbita con éxito.
– Reabastecimiento de combustible en órbita: Demostrar la capacidad de transferir propulsor en el espacio, un requisito para misiones de larga distancia.
– Sistemas de soporte vital: Equipar el vehículo para habitación humana.
Conclusión
El exitoso disparo estático del propulsor Super Heavy V3 elimina un obstáculo importante en el camino de SpaceX. A medida que se acerca la ventana de lanzamiento del 15 de mayo, la industria aeroespacial observa de cerca para ver si este megaproyecto mejorado finalmente puede alcanzar su próximo gran hito. Si bien el vuelo 12 seguirá siendo una prueba suborbital, es un punto de prueba vital para el vehículo que pretende llevar a la humanidad de regreso a la Luna y luego a Marte.






























