Mapeo del cosmos: una guía del universo 3D sin precedentes sobre la energía oscura

9

Los científicos han alcanzado un hito histórico en cosmología al completar el mapa 3D más grande y detallado del universo jamás creado. Utilizando el Instrumento espectroscópico de energía oscura (DESI), los investigadores han mapeado con éxito un volumen sin precedentes del cosmos, proporcionando un nuevo conjunto de datos masivo diseñado para resolver uno de los mayores misterios de la física: la energía oscura.

La escala del descubrimiento

El proyecto DESI ha superado sus objetivos originales, completando sus observaciones primarias antes de lo previsto y arrojando muchos más datos de los previstos inicialmente. Este mapa de alta resolución no es sólo un logro visual; es una potencia estadística.

La encuesta ha catalogado:
47 millones de galaxias y quásares
20 millones de estrellas

Para poner esto en perspectiva, DESI ha recopilado datos sobre seis veces más galaxias y quásares que todas las mediciones astronómicas anteriores combinadas. Este gran volumen de datos permite a los científicos ir más allá de la mera observación y realizar pruebas de alta precisión de cómo se comporta el universo a gran escala.

Por qué es importante la energía oscura

Para comprender el significado de este mapa, hay que observar la composición de nuestro universo. El consenso científico actual sugiere que aproximadamente el 70% del cosmos está hecho de energía oscura, una fuerza misteriosa que actúa como una especie de “antigravedad”, impulsando la expansión acelerada del universo.

A pesar de su predominio, no sabemos realmente qué es la energía oscura ni cómo se comporta. Durante décadas, los científicos han actuado bajo el supuesto de que la energía oscura es una fuerza constante. Sin embargo, el enorme conjunto de datos proporcionado por DESI ofrece la oportunidad de probar una posibilidad más radical: que la energía oscura podría estar evolucionando con el tiempo. Si los datos muestran que la fuerza de la energía oscura cambia, obligaría a una reescritura fundamental de nuestra comprensión de la física y el destino final del universo.

Un esfuerzo global para superar los obstáculos

El proyecto DESI es una colaboración internacional monumental en la que participan más de 900 investigadores de más de 70 instituciones de todo el mundo. Gestionado por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, el proyecto ha contado con importantes contribuciones de varias entidades globales, incluidas funciones importantes desempeñadas por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio.

La misión no estuvo exenta de obstáculos. En 2022, el proyecto enfrentó una interrupción importante cuando el incendio forestal de Contras cortó la electricidad y el acceso a Internet en el observatorio durante varios meses. A pesar de estos contratiempos logísticos, el equipo utilizó soluciones técnicas creativas para mantener la calidad de los datos, garantizando que la encuesta se mantuviera encaminada.

¿Qué viene después?

Si bien la misión principal de mapear el área objetivo está completa, el trabajo está lejos de terminar. El proyecto está entrando en una transición de varias etapas:

  1. Procesamiento de datos: El equipo está comenzando a procesar el enorme conjunto de datos de cinco años y se espera que los primeros resultados completos se publiquen en 2027.
  2. Observaciones ampliadas: DESI continuará recopilando datos hasta 2028, ampliando su mirada a regiones del cielo más desafiantes.
  3. Mapeo refinado: Las fases futuras se centrarán en estructuras más pequeñas e intrincadas, como galaxias enanas y corrientes estelares, para comprender mejor cómo se formaron y evolucionaron las estructuras cósmicas.

“Una huella de estudio más grande mejorará en gran medida nuestras limitaciones sobre los parámetros cosmológicos y mejorará nuestro programa de materia oscura”, señaló Klaus Honscheid, científico principal de las operaciones de instrumentos DESI.


Conclusión
Al mapear decenas de millones de objetos cósmicos, DESI ha proporcionado a la comunidad científica una herramienta sin precedentes para investigar la naturaleza de la energía oscura. A medida que los investigadores comiencen a analizar este enorme conjunto de datos, es posible que estemos al borde de un cambio de paradigma en la forma en que entendemos la expansión y el destino final de nuestro universo.