El Reino Unido lanzará este domingo un novedoso satélite, CarbSAR, que cuenta con una antena de radar construida con una máquina de tejer modificada. Este enfoque inusual, del que fueron pioneros Oxford Space Systems (OSS) y Surrey Satellite Technology Limited (SSTL), representa un importante paso adelante en la compactación de la tecnología de radar de alta resolución para la observación de la Tierra.
Diseño innovador: de los saltadores al radar espacial
Tradicionalmente, las antenas de radar satelital son voluminosas y costosas de implementar. OSS ha evitado este problema adaptando maquinaria de tejido industrial estándar para tejer alambre de tungsteno ultrafino recubierto de oro en una tela de malla. Luego, esta tela se corta, se cose y se estira sobre una estructura de nervaduras de fibra de carbono.
La clave del diseño es su colapsabilidad: las nervaduras están enrolladas radialmente como cintas métricas, lo que permite que toda la estructura se comprima hasta 75 cm de diámetro para el lanzamiento. Una vez en órbita, la energía almacenada en la fibra de carbono hace que las nervaduras encajen en su posición, formando un plato parabólico preciso para las imágenes de radar. Este enfoque innovador reduce drásticamente el volumen de lanzamiento sin sacrificar el rendimiento.
Aplicaciones militares y reafirmación del liderazgo espacial del Reino Unido
Si bien la tecnología tiene amplias aplicaciones, incluida la vigilancia ambiental y la respuesta a desastres, su potencial para la vigilancia militar es innegable. Las capacidades de obtención de imágenes diurnas y nocturnas del radar en todo clima han demostrado ser invaluables en conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Reino Unido, que alguna vez fue líder en el desarrollo de radares espaciales en la década de 1990, desde entonces se ha quedado rezagado respecto de sus competidores internacionales. CarbSAR y la constelación de seguimiento Oberon (parte del programa más amplio ISTARI para el Ministerio de Defensa) tienen como objetivo revertir esta tendencia. El éxito de esta tecnología podría restablecer al Reino Unido como un actor clave en la inteligencia espacial.
Capacidades técnicas y perspectivas de futuro
Se espera que CarbSAR resuelva objetos de hasta 50 cm de tamaño, suficiente para identificar tanques y aviones. El Comando Espacial del Reino Unido, supervisado por la Royal Air Force, seguirá de cerca el despliegue, que está previsto dos días después del lanzamiento.
Según el director general de SSTL, los gobiernos extranjeros ya han expresado su interés en adquirir este concepto de radar. El despliegue de CarbSAR servirá como prueba de concepto crucial, allanando el camino para una adopción más amplia y potencialmente remodelando el panorama de la observación de la Tierra.
“CarbSAR es un testimonio de la innovación y la colaboración de una de las empresas espaciales más progresistas del Reino Unido”, dice el General de División Paul Tedman, comandante del Comando Espacial del Reino Unido.
Este lanzamiento marca un movimiento estratégico por parte del Reino Unido para recuperar su posición en el competitivo sector espacial, aprovechando la ingeniería no convencional para ofrecer capacidades avanzadas de vigilancia y observación.
