Una nueva investigación sugiere que el Tyrannosaurus rex no alcanzó la madurez completa hasta alrededor de los 40 años, y creció mucho más lenta y constantemente de lo que indicaban estimaciones anteriores. Este descubrimiento desafía las suposiciones arraigadas sobre la vida útil y el desarrollo del dinosaurio, lo que sugiere que estos superdepredadores tardaron casi cuatro décadas en alcanzar su enorme tamaño de ocho toneladas.
Reevaluación de los modelos de crecimiento
Estudios previos estimaron que T. rex alcanzó su peso máximo en dos décadas y vivió aproximadamente 30 años. Sin embargo, un análisis exhaustivo de 17 especímenes fósiles (el conjunto de datos más grande jamás reunido sobre la especie) revela un patrón de crecimiento sustancialmente diferente. Los investigadores utilizaron algoritmos estadísticos avanzados y un examen de cortes óseos bajo luz especializada para descubrir anillos de crecimiento que antes se pasaban por alto.
Cómo funciona el estudio
A diferencia de los anillos de los árboles, que registran toda la vida útil de un espécimen, T. Los huesos rex sólo conservan los registros de crecimiento de los últimos 10 a 20 años de la vida de un animal. Para compensar, los científicos desarrollaron un enfoque estadístico novedoso que combina datos de crecimiento de múltiples fósiles, reconstruyendo una trayectoria más precisa en todas las etapas de la vida. Esta curva compuesta ofrece una visión más realista de cómo T. rex creció y varió en tamaño.
Implicaciones para la dominancia de la especie
La fase de crecimiento extendida puede haber permitido que T. rex para ocupar diversos nichos ecológicos, contribuyendo potencialmente a su dominio como superdepredadores al final del período Cretácico. La investigación también sugiere que algunos especímenes estudiados previamente pueden no ser ciertos T. rex, sino especies relacionadas o fósiles mal identificados.
“Una fase de crecimiento de cuatro décadas puede haber permitido a los tiranosaurios más jóvenes desempeñar una variedad de funciones ecológicas dentro de sus entornos”, dijo el Dr. Jack Horner, investigador de la Universidad Chapman. “Ese podría ser un factor que les permitió dominar el final del período Cretácico como carnívoros superiores”.
Los hallazgos, publicados en la revista PeerJ, subrayan cuánto aún se desconoce incluso sobre los dinosaurios más emblemáticos. La investigación continua utilizando estos métodos avanzados perfeccionará nuestra comprensión de T. rex y otros gigantes prehistóricos.
La lenta y constante tasa de crecimiento del Tyrannosaurus rex sugiere una historia de vida más compleja de lo que se entendía anteriormente, alterando nuestra percepción de cómo estos dinosaurios prosperaron durante millones de años.
