Decodificando lo profundo: los clics del cachalote pueden imitar los patrones del habla humana

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Durante mucho tiempo, los oyentes humanos descartaron los chasquidos rítmicos y entrecortados de los cachalotes como mero ruido de fondo. Sin embargo, una nueva investigación innovadora sugiere que estas “codas” están lejos de ser aleatorias. En cambio, parecen seguir un sistema de comunicación complejo y estructurado que tiene un parecido sorprendente con la forma en que los humanos usan los sonidos para construir el lenguaje.

Del sonido a la estructura: el avance

Si bien estudios anteriores realizados en 2024 señalaron que los clics de las ballenas tenían un parecido acústico con las vocales humanas, un nuevo estudio dirigido por el Proyecto CETI y la Universidad de California, Berkeley va mucho más allá. Los investigadores han ido más allá de simplemente identificar a qué se parecen los sonidos para analizar cómo están estructurados.

Al examinar casi 4.000 codas de 15 ballenas individuales en el Caribe Oriental, un equipo dirigido por el lingüista Gašper Beguš descubrió que estas vocalizaciones siguen reglas organizadas. Ésta es una distinción crítica en biología: una cosa es emitir diversos sonidos, pero otra muy distinta es utilizar esos sonidos de acuerdo con una lógica interna predecible.

Las “Vocales” del Océano

El equipo de investigación identificó propiedades específicas dentro de las codas que reflejan la fonología humana (el sistema de sonidos utilizado en el habla). Sus hallazgos resaltan varios paralelismos clave:

  • Categorías distintas: Los investigadores identificaron dos tipos principales de codas en función de sus “estructuras formantes”: las frecuencias resonantes del sonido. Han etiquetado estas “a-codas” y “i-codas”.
  • Comportamiento acústico: Al igual que las vocales humanas, estas codas se comportan de manera diferente. Por ejemplo, las “a-codas” tienden a ser más largas, mientras que las “i-codas” exhiben longitudes variables.
  • Interacción de sonido: En el habla humana, los sonidos a menudo se mezclan (como los sonidos “o” y “u” que se fusionan para crear un sonido “ow”). El estudio encontró que los clics de las ballenas vecinas se influyen entre sí de manera muy similar.
  • Sincronización y ritmo: Las ballenas individuales mantienen patrones de sincronización específicos en la forma en que despliegan estos sonidos, lo que sugiere un nivel sofisticado de control sobre su comunicación.

Por qué esto es importante: la búsqueda del lenguaje

Es importante señalar que los científicos aún no lo llaman “lenguaje”. En lingüística, un sistema de comunicación se convierte en un lenguaje sólo cuando podemos demostrar que esos sonidos se combinan para transmitir significados estructurados específicos. Dado que todavía no podemos “traducir” la intención detrás de los clics, no podemos afirmar definitivamente que estén hablando en oraciones.

Sin embargo, las implicaciones de este descubrimiento son profundas por varias razones:

  1. Perspectivas evolutivas: Si los cachalotes han desarrollado una fonología tan compleja independientemente de los humanos, proporciona una nueva lente a través de la cual estudiar cómo evoluciona el lenguaje en la naturaleza.
  2. Los límites de la singularidad humana: Esta investigación desafía la noción de que la comunicación fonológica altamente estructurada es un rasgo exclusivamente humano.
  3. Comunicación entre especies: El Proyecto CETI está utilizando aprendizaje automático para decodificar estos patrones. Si lo logramos, eventualmente podremos llegar a un punto en el que los humanos puedan comunicarse con otra especie en sus propios términos.

Una nueva ventana al reino animal

Los cachalotes viven en clanes matrilineales altamente sociales donde la cooperación es esencial para la supervivencia en mar abierto. Una vida social tan compleja casi siempre requiere una comunicación sofisticada para mantener los vínculos y coordinar los movimientos grupales.

Al aplicar herramientas computacionales avanzadas a estos paisajes sonoros submarinos, los científicos no solo estudian las ballenas; Están desarrollando un conjunto de herramientas que eventualmente podría permitirnos comprender los “lenguajes” de muchas otras especies en todo el planeta.

“Nuestros hallazgos demuestran que las vocalizaciones de los cachalotes son muy complejas y probablemente constituyen uno de los sistemas de comunicación fonológicamente más sofisticados del reino animal”.

Conclusión
Al descubrir las reglas estructurales detrás de los clics de los cachalotes, los investigadores se han acercado un paso más a decodificar un sistema de comunicación no humano. Este descubrimiento sugiere que el océano puede estar lleno de un diálogo mucho más estructurado y significativo de lo que jamás imaginamos.