Una investigación reciente de la Universidad de Pensilvania, en colaboración con científicos europeos y canadienses, sugiere que el ruido rosa, comercializado como potenciador del sueño, en realidad puede degradar la calidad del sueño. Esto desafía la práctica generalizada de utilizar sonidos ambientales para enmascarar perturbaciones y mejorar el descanso.
El espectro del sonido y el sueño
El ruido rosa pertenece a una familia de sonidos de “banda ancha”, que incluye el ruido blanco, el marrón y el azul, cada uno definido por su distribución de frecuencia. Si bien el ruido blanco, a menudo descrito como estático, es el más conocido, muchos prefieren el ruido rosa debido a su calidad más suave y natural (que se asemeja a la lluvia o una cascada). La popularidad de estos sonidos se debe a la idea de que pueden ahogar los ruidos ambientales perturbadores. Sin embargo, este nuevo estudio arroja dudas sobre esa suposición.
Metodología del estudio y hallazgos
Los investigadores monitorearon a 25 adultos (de entre 21 y 41 años) en un laboratorio del sueño durante siete noches consecutivas. Los participantes pasaron por varias condiciones: sueño sin ruido, exposición al ruido ambiental (aviones, tráfico, bebés que lloran), ruido rosa solo, ruido ambiental y rosa combinado, y un grupo de control que usó tapones para los oídos.
Los resultados fueron sorprendentes:
- El ruido ambiental por sí solo redujo el sueño profundo (N3) en 23 minutos por noche. Esto es importante porque el sueño profundo es crucial para la restauración física.
- El ruido rosa por sí solo reduce el sueño REM en casi 19 minutos en comparación con el ruido ambiental. El sueño REM es vital para la memoria y el procesamiento emocional.
- El peor resultado fue cuando el ruido ambiental y el ruido rosa se reprodujeron simultáneamente. Tanto el sueño profundo como el REM fueron significativamente más cortos y los participantes pasaron más tiempo despiertos.
- Los tapones para los oídos fueron la única condición que mitigó estos efectos, lo que sugiere que son una alternativa más segura para bloquear el ruido.
Por qué esto es importante
El estudio plantea serias dudas sobre la recomendación general del ruido rosa como ayuda para dormir. El sueño REM y el sueño profundo no se tratan sólo de sentirse descansado; son esenciales para la función cognitiva, la estabilidad emocional e incluso la salud física. Para los niños, cuyos cerebros aún se están desarrollando y pasan más tiempo en el sueño REM, el daño potencial es particularmente preocupante.
“Nuestros hallazgos sugieren que reproducir ruido rosa… podría ser perjudicial, especialmente para los niños”, afirma el investigador del sueño Mathias Basner.
La necesidad de realizar más investigaciones
Los investigadores reconocen el pequeño tamaño de la muestra del estudio, pero enfatizan que los hallazgos preliminares merecen cautela. Millones de personas dependen de los sonidos de banda ancha para dormir, pero la ciencia está lejos de ser concluyente. Se necesita más investigación sobre los efectos a largo plazo, los diferentes “colores” de ruido y los niveles de volumen seguros.
La conclusión del estudio es clara: si bien el ruido rosa puede parecer relajante, su impacto en el sueño es complejo y potencialmente perjudicial. Las personas, especialmente aquellas con cerebros en desarrollo, deberían considerar alternativas como tapones para los oídos o simplemente abordar la causa raíz del ruido ambiental en lugar de enmascararlo.





























