Una rara bola de fuego diurna explotó sobre el este de los Estados Unidos el 17 de marzo, creando un poderoso estallido sónico que se sintió en varios estados e incluso fue capturado por satélites meteorológicos en órbita. El evento, causado por una roca espacial de 7 toneladas aproximadamente del tamaño de un refrigerador, es inusual porque la mayoría de las bolas de fuego se ven de noche; éste era visible incluso contra un cielo azul brillante.
El evento: una entrada atmosférica de alta velocidad
Aproximadamente a las 8:57 am EDT, el asteroide de 6 pies de ancho entró en la atmósfera de la Tierra a aproximadamente 40.000 mph (64.400 km/h) sobre el lago Erie en el norte de Ohio. La fricción con la atmósfera calentó rápidamente la roca, provocando que se quemara y finalmente se rompiera a unas 30 millas (48 kilómetros) sobre Valley City, cerca de Akron. El destello resultante duró hasta siete segundos.
Informes generalizados y confirmación
La explosión fue reportada por más de 200 testigos presenciales y captada por cámaras de seguridad desde lugares tan lejanos como Canadá. Los residentes de Ohio, Pensilvania, Delaware, Illinois y varios otros estados informaron haber escuchado un fuerte estallido, que luego fue confirmado por el Servicio Meteorológico Nacional en Cleveland como un estallido sónico. El evento fue tan brillante que incluso fue detectado por el satélite meteorológico NOAA GOES-19 que orbita a 22.000 millas sobre la Tierra.
Por qué esto importa: visibilidad poco común y meteoritos potenciales
Las bolas de fuego diurnas son poco comunes debido al abrumador brillo del sol. Sin embargo, cuando ocurren, pueden eclipsar brevemente al sol, creando espectaculares espectáculos de luces. La fuerza de esta bola de fuego en particular equivalía a 250 toneladas de TNT, y podía sacudir las casas a su paso.
La mayoría de los fragmentos de meteoritos se queman por completo en la atmósfera. Sin embargo, dado el tamaño de esta roca espacial, los expertos creen que es probable que fragmentos de meteorito hayan llegado a la Tierra. Las simulaciones de la Sociedad Estadounidense de Meteoros (AMS) sugieren que aterrizaron cerca de Akron, Ohio.
“Cuando un meteoro extraordinariamente grande entra en la atmósfera, a menudo sobrevive hasta la atmósfera inferior, donde las moléculas de aire son lo suficientemente densas como para transportar el sonido”, dice Robert Lunsford, observador de meteoritos de AMS. El estallido sónico es un fuerte indicio de que fragmentos llegaron a la superficie.
La rareza de las bolas de fuego diurnas y la posibilidad de que se recuperen meteoritos hacen que este evento sea importante para el estudio científico y el interés público. Los fragmentos, si se encuentran, podrían proporcionar información valiosa sobre la composición de los asteroides y el sistema solar primitivo.
