Un ancestro humano primitivo caminaba erguido: nueva evidencia confirma el bipedalismo en Sahelanthropus tchadensis

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Un ancestro humano primitivo caminaba erguido: nueva evidencia confirma el bipedalismo en <em>Sahelanthropus tchadensis</em>”<br></br>
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<p>Durante más de dos décadas, los científicos han debatido si <em>Sahelanthropus tchadensis</em>, uno de los primeros fósiles de homínidos conocidos, caminaba erguido. Investigaciones recientes sugieren que este antiguo ancestro <em>sí</em> caminaba sobre dos piernas, resolviendo una disputa de larga data, aunque algunos investigadores no están convencidos. </p>
<h3>El fósil y la controversia</h3>
<p>Los restos de 7 millones de años, descubiertos en Chad, incluyen un cráneo, dientes y fragmentos de hueso. El análisis inicial sugirió una postura erguida, pero estudios posteriores cuestionaron esta afirmación, y algunos argumentaron que el fémur (hueso del muslo) se parecía al de los simios no bípedos. El debate ha sido intenso y los equipos opuestos han publicado interpretaciones contradictorias de la evidencia disponible. </p>
<h3>Nuevos hallazgos respaldan la postura erguida</h3>
<p>Un equipo dirigido por Scott Williams de la Universidad de Nueva York volvió a examinar los restos fósiles y encontró tres características anatómicas clave que respaldan el bipedalismo: </p>
<ul>
<li><strong>Inserción del glúteo mayor:</strong> El punto donde este músculo se une al fémur se parece al de los homínidos modernos, lo que indica una forma de andar similar. </li>
<li><strong>Proporciones de los huesos:</strong> Si bien los huesos son similares en tamaño a los de los chimpancés, sus proporciones se alinean más estrechamente con las de los homínidos que caminan erguidos. </li>
<li><strong>Tuberculo femoral:</strong> Se identificó una pequeña protuberancia en el fémur, crucial para estabilizar la articulación de la cadera al caminar, una característica ausente en los simios no bípedos. </li>
</ul>
<p>Estos hallazgos sugieren que <em>Sahelanthropus</em> no era simplemente una especie de transición, sino un homínido primitivo ya adaptado para el movimiento erguido. </p>
<h3>Por qué esto es importante</h3>
<p>El debate sobre la locomoción de <em>Sahelanthropus</em> es más que académico. <strong>Desafía la idea de una progresión lineal y ordenada en la evolución humana.</strong> Si esta especie ya era bípeda hace 7 millones de años, significa que caminar erguido evolucionó antes de lo que se pensaba anteriormente, posiblemente en respuesta a cambios ambientales (como la fragmentación de los bosques) que favorecieron a los individuos que podían ver por encima de la hierba alta. </p>
<h3>Dudas persistentes e investigaciones futuras</h3>
<p>No todos los científicos están de acuerdo. Algunos investigadores sostienen que los fósiles todavía se parecen a los de los grandes simios y que la evidencia del bipedalismo no es concluyente. John Hawks, de la Universidad de Wisconsin-Madison, sugiere que el linaje de los primeros homínidos puede haber sido más “confuso” de lo que se imaginaba anteriormente, y que las especies exhibían una mezcla de rasgos simiescos y humanos. </p>
<p><strong>El debate probablemente continuará hasta que nuevos descubrimientos de fósiles proporcionen respuestas definitivas.</strong> La evidencia actual, sin embargo, sugiere firmemente que <em>Sahelanthropus tchadensis</em> representa un paso crucial en el largo viaje de la evolución humana.</p>
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