La ingesta moderada de café y té se relaciona con un menor riesgo de demencia

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Una nueva investigación sugiere que el consumo regular de café o té (aproximadamente dos o tres tazas de café con cafeína o una o dos tazas de té con cafeína al día) puede estar asociado con un riesgo entre un 15 y un 20 % menor de demencia en comparación con quienes se abstienen. El estudio, basado en más de cuatro décadas de registros médicos de más de 130.000 participantes, también sugiere un rendimiento cognitivo marginalmente mejor entre los bebedores moderados de cafeína.

Hallazgos clave y metodología

La investigación, publicada en el Journal of the American Medical Association, analizó datos del Estudio de salud de las enfermeras de larga duración y del Estudio de seguimiento de los profesionales de la salud. Los investigadores rastrearon los hábitos alimentarios, los diagnósticos de demencia, el deterioro cognitivo y las pruebas objetivas de función cerebral durante hasta 43 años. Los resultados indican que las bebidas con cafeína se relacionaron con un riesgo reducido de demencia, pero las versiones descafeinadas no mostraron tal correlación.

El estudio no prueba que el café y el té prevengan la demencia, sólo que existe una relación. Esto es crucial: es posible que las personas que beben cafeína ya adopten otros comportamientos saludables (dormir mejor, hacer ejercicio) que contribuyen a la salud del cerebro.

Por qué esto es importante

La demencia es una crisis global creciente. Con el envejecimiento de la población, se espera que el número de casos de demencia se dispare a menos que se adopten medidas preventivas. Los hallazgos se suman a un creciente conjunto de evidencia que sugiere que los factores del estilo de vida, incluida la dieta, desempeñan un papel importante en la salud cognitiva. Aproximadamente la mitad de los casos de demencia en todo el mundo se pueden prevenir mediante intervenciones como el control de la obesidad, la reducción del consumo de alcohol y el control de la presión arterial.

La ciencia detrás del beneficio

El efecto protector puede deberse a varios mecanismos:

  • Cafeína y polifenoles: Tanto el café como el té contienen compuestos que pueden mejorar la salud vascular, reducir la inflamación y combatir el estrés oxidativo.
  • Salud metabólica: La cafeína se asocia con tasas más bajas de diabetes tipo 2, un factor de riesgo conocido de demencia.
  • Estimulación cognitiva: La cafeína puede mejorar el estado de alerta y la motivación, fomentando actividades que apoyan la función cerebral (aprendizaje, ejercicio).

Sin embargo, los expertos advierten contra una simplificación excesiva. La cafeína también aumenta la presión arterial en algunas personas, un conocido factor de riesgo de demencia. El efecto neto depende de la fisiología y el estilo de vida de cada individuo.

Qué debes hacer

El autor principal del estudio, Yu Zhang, enfatiza que el café y el té no deben verse como “escudos mágicos” contra la demencia. Es fundamental adoptar un enfoque holístico: priorizar el ejercicio regular, una dieta equilibrada y un sueño adecuado. Se necesitan más investigaciones para confirmar si estas bebidas protegen directamente el cerebro, pero la evidencia actual sugiere que el consumo moderado puede ser un hábito inofensivo y potencialmente beneficioso.

En última instancia, esta investigación refuerza la importancia de una salud cerebral proactiva y sugiere que una taza diaria de café o té podría ser una parte pequeña pero valiosa de esa ecuación.