Por primera vez, los científicos han detectado definitivamente una firma de radio compatible con descargas eléctricas similares a rayos en Marte. El hallazgo, confirmado a través de datos recopilados por la nave espacial MAVEN de la NASA en 2015 y analizados recientemente, respalda la teoría de que se produce actividad eléctrica en la atmósfera marciana a pesar de sus condiciones delgadas y secas.
Rayo marciano: no solo se trata de agua
Los rayos en la Tierra se asocian comúnmente con nubes ricas en agua. Sin embargo, la presencia de agua no es un requisito estricto. Las columnas de ceniza volcánica y las tormentas de polvo también generan rayos en la Tierra. Las señales recién detectadas en Marte sugieren que las partículas turbulentas de arena en las frecuentes tormentas de polvo del planeta pueden producir descargas similares.
El descubrimiento se centra en un “silbador”, una onda de radio distintiva que se produce cuando las emisiones de rayos viajan a través de la ionosfera de un planeta. Estas ondas, cuando se traducen en audio, se asemejan al llamado descendente de una ballena. La nave espacial MAVEN captó esta señal el 21 de junio de 2015 y los investigadores ahora han confirmado su origen como un silbido.
Cómo funcionan los rayos en Marte
Marte carece de un campo magnético global, pero conserva campos magnéticos “fósiles” localizados incrustados en su corteza. Estos parches de magnetismo, restos de un campo global anterior, parecen canalizar las ondas de radio de las descargas eléctricas. El equipo MAVEN analizó más de 108.000 grabaciones de ondas de plasma y finalmente aisló un único evento que coincidía con las predicciones hechas hace décadas.
El silbido registrado ocurrió a una altitud de 349 kilómetros (217 millas) en el lado nocturno de Marte. El lado nocturno es crucial porque la ionosfera marciana se comprime bajo la luz solar, inhibiendo la propagación de ondas de plasma. La señal duró 0,4 segundos, con un barrido de frecuencia consistente con un rayo terrestre.
Qué significa esto para la investigación de Marte
La descarga detectada fue poderosa, comparable a los fuertes rayos en la Tierra, e incluso tuvo en cuenta la pérdida de señal durante el viaje. La rareza de la señal (menos del 1% de las instantáneas de ondas observadas ocurrieron en las condiciones magnéticas adecuadas) sugiere que los rayos podrían ser más frecuentes de lo que se pensaba anteriormente.
Este hallazgo tiene implicaciones más allá de la comprensión de los patrones climáticos marcianos. Se sabe que las descargas eléctricas provocan la formación de moléculas orgánicas en entornos de laboratorio. Si ocurren procesos similares en Marte, se agregará otra pieza al rompecabezas al evaluar el potencial del planeta para la vida pasada o presente.
La detección de silbidos en Marte refuerza la idea de que los procesos físicos fundamentales operan de manera similar en todos los planetas, incluso en condiciones muy diferentes. Este es un paso fundamental hacia la comprensión de la compleja interacción entre la electricidad atmosférica y la habitabilidad planetaria.
El descubrimiento destaca el valor de la observación orbital continua, ya que capturar tales eventos requiere una sincronización precisa e instrumentos especializados. Los rayos en Marte pueden ser comunes, pero detectarlos sigue siendo un desafío.





























