La apariencia de la Luna cambia cada noche a medida que orbita la Tierra, y la luz del sol ilumina diferentes partes de su superficie. El lunes 23 de marzo de 2026, la Luna se encuentra en la fase de Creciente Creciente, lo que significa que aproximadamente el 23% de su superficie visible está iluminada. Esta fase sigue a la Luna Nueva y precede al Primer Cuarto Creciente.
Comprender las fases lunares
La Luna pasa por ocho fases distintas durante aproximadamente 29,5 días. Estas fases no se trata de que la Luna cambie de forma, sino más bien de nuestra perspectiva sobre qué parte del lado iluminado por el sol podemos ver. La Luna siempre está ahí, pero la posición del Sol, la Tierra y la Luna crea la ilusión de creciente y menguante.
Aquí hay un desglose de las ocho fases:
- Luna Nueva: La Luna está posicionada entre la Tierra y el Sol, lo que oscurece su lado visible.
- Creciente creciente: Aparece una franja de luz en el lado derecho (en el hemisferio norte).
- Primer Cuarto Creciente: La mitad de la Luna está iluminada en el lado derecho.
- Gibbosa Creciente: Más de la mitad de la Luna está iluminada, pero no completamente.
- Luna Llena: Toda la cara visible de la Luna está brillantemente iluminada.
- Gibbosa menguante: La porción iluminada comienza a disminuir en el lado derecho.
- Tercer Cuarto (Último Cuarto): La mitad de la Luna está iluminada en el lado izquierdo.
- Creciente menguante: Una fina franja de luz permanece en el lado izquierdo antes de desaparecer nuevamente.
Observando la luna de esta noche
Incluso a simple vista, los observadores pueden detectar características como Mare Fecunditatis, Mare Crisium y el cráter Edymion durante la fase de Creciente Creciente. Los binoculares o un telescopio revelarán aún más detalles de la superficie.
Próxima luna llena
La próxima Luna Llena en América del Norte está programada para el 1 de abril de 2026. Esto marca un cambio de la porción iluminada creciente al brillo máximo, antes de que la Luna comience a menguar nuevamente.
El ciclo lunar es un ritmo constante y predecible en nuestro cielo. Comprenderlo proporciona información sobre la relación de la Tierra con su satélite natural y hace que la observación del cielo nocturno sea más significativa.
