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Células madre sanguíneas envejecidas restauradas a su estado juvenil en ratones

Los científicos han demostrado la reversión del envejecimiento en las células madre sanguíneas en ratones, lo que podría allanar el camino para tratamientos que rejuvenezcan el sistema inmunológico y combatan los trastornos sanguíneos relacionados con la edad. La investigación, realizada por equipos de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai y la Universidad Paris Cité, muestra que restaurar el funcionamiento adecuado de los centros de reciclaje celular (llamados lisosomas) puede revitalizar las células madre envejecidas, haciendo que se comporten más como sus contrapartes más jóvenes.

El problema del envejecimiento de las células madre sanguíneas

Las células madre hematopoyéticas (HSC) son responsables de generar nuevas células sanguíneas a lo largo de la vida. A medida que envejecemos, estas células se vuelven menos eficientes, lo que debilita la inmunidad y aumenta la susceptibilidad a enfermedades como la anemia y el cáncer. Esta disminución no se debe simplemente a la muerte de células; es un deterioro funcional en el que las HSC pierden su capacidad de producir eficazmente poblaciones equilibradas de células sanguíneas. Esto es importante porque un sistema sanguíneo defectuoso afecta directamente la salud general, lo que hace que las personas mayores sean más vulnerables a infecciones, enfermedades y tiempos de recuperación más lentos.

Lisosomas: la clave para la reversión

El estudio identificó los lisosomas (compartimentos celulares que descomponen los desechos y reciclan materiales) como el principal impulsor del envejecimiento de las HSC. En ratones ancianos, se descubrió que estos lisosomas eran anormalmente ácidos e hiperactivos, lo que alteraba el metabolismo celular y la regulación genética. Esta hiperactividad impide que las células entren en un estado protector de “quiescencia”. La quietud es crucial porque permite que las células madre jóvenes conserven energía, eviten daños en el ADN y mantengan su capacidad regenerativa.

Restaurar la función juvenil

Los investigadores utilizaron una sustancia química llamada concanamicina A para normalizar la acidez y los niveles de actividad de los lisosomas disfuncionales en las HSC envejecidas. Cuando las células tratadas se reintrodujeron en ratones más viejos, la producción de células sanguíneas se multiplicó por ocho. Las HSC rejuvenecidas no solo se regeneraron de manera más eficiente, sino que también restauraron las proporciones equilibradas de células sanguíneas, revirtiendo la disminución de la función inmune relacionada con la edad. Esto sugiere que el envejecimiento de las células madre sanguíneas no es una condición permanente sino más bien un estado reversible de disfunción celular.

Implicaciones para la salud humana

Si bien el estudio se realizó en ratones, los hallazgos tienen implicaciones importantes para la medicina humana. Las HSC envejecidas son malos candidatos para los trasplantes de células madre, pero las células tratadas mostraron un injerto exitoso en el modelo animal. Esto sugiere que los tratamientos ex vivo (en los que las células se modifican fuera del cuerpo antes del trasplante) podrían mejorar drásticamente las tasas de éxito de los trasplantes en humanos.

“Nuestros hallazgos revelan que el envejecimiento de las células madre sanguíneas no es un destino irreversible”, afirmó el investigador principal Saghi Ghaffari. “Las células madre sanguíneas viejas tienen la capacidad de volver a un estado juvenil”.

La investigación destaca la disfunción lisosomal como un mecanismo central en el envejecimiento de las células madre. Apuntar a esta vía puede eventualmente conducir a terapias que mantengan la sangre y el sistema inmunológico saludables en los ancianos, mejoren los resultados de los trasplantes de células madre y reduzcan potencialmente el riesgo de trastornos sanguíneos asociados con la edad.

Se necesitan más pruebas para confirmar estos resultados en humanos, pero el estudio ofrece una nueva y convincente vía para combatir los efectos debilitantes del envejecimiento en la sangre y la función inmune.

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