Posible evidencia de vida pasada encontrada en Marte en 2025

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En 2025, los datos del rover Perseverance de la NASA han revelado evidencia convincente, aunque no definitiva, que sugiere que alguna vez existió vida microbiana en Marte. Los hallazgos se centran en formaciones geológicas únicas denominadas “manchas de leopardo” y nódulos minerales verdosos, que guardan sorprendentes similitudes con estructuras microbianas fosilizadas encontradas en la Tierra. Este descubrimiento marca un importante paso adelante en la búsqueda de vida extraterrestre, aunque sigue siendo difícil encontrar pruebas concluyentes debido a las limitaciones actuales en el análisis de muestras.

Las manchas de leopardo y los nódulos minerales: hallazgos clave

Perseverance identificó rocas que contienen pequeñas “manchas de leopardo” de un milímetro de ancho: manchas de anillos oscuros que se asemejan a fósiles microbianos. Un análisis detallado realizado por investigadores de la Universidad de Stony Brook, dirigido por Joel Hurowitz, encontró altas concentraciones de hierro y azufre dentro de estos puntos. Estos elementos a menudo se forman como subproducto de procesos metabólicos microbianos en la Tierra, lo que aumenta la probabilidad de que se haya producido una actividad biológica similar en Marte.

Junto a las manchas de leopardo, el rover detectó minúsculos nódulos minerales verdosos que se correlacionan con la vida microbiana en ambientes terrestres. La científica planetaria Hanna Sizemore, del Instituto de Ciencias Planetarias, destaca que estos hallazgos son más prometedores que las sugerencias anteriores de vida, como las fluctuaciones de metano o las estructuras en los meteoritos marcianos. “Lo encuentro mucho más prometedor [un indicio de vida] que cualquier cosa que haya visto en los últimos 20 años”, dice. La escala de estas formaciones se alinea perfectamente con posibles orígenes microbianos.

Por qué esto importa: la búsqueda continua de vida extraterrestre

La importancia de estos descubrimientos radica en su potencial para remodelar nuestra comprensión de la distribución de la vida en el universo. Durante décadas, los científicos han teorizado que Marte alguna vez poseyó condiciones adecuadas para la vida microbiana. La evidencia recopilada por Perseverance refuerza esta hipótesis, sugiriendo que es posible que el planeta no esté completamente sin vida.

Sin embargo, para confirmar estos hallazgos es necesario traer muestras marcianas a la Tierra para realizar un análisis exhaustivo de laboratorio. El actual proyecto Mars Sample Return, diseñado para recuperar estas muestras, enfrenta una posible cancelación según el presupuesto propuesto por la NASA para 2026. Esto dejaría la evidencia más prometedora de vida extraterrestre varada en otro planeta, potencialmente fuera de nuestro alcance para siempre.

El futuro de la exploración de Marte

La situación pone de relieve un dilema crítico: estamos a punto de confirmar potencialmente vida más allá de la Tierra, pero las limitaciones políticas y presupuestarias amenazan con detener futuras investigaciones. Como señala Andrew Steele, de Carnegie Science, “Estas muestras representan la mejor oportunidad que tenemos de dar un siguiente paso en el análisis de si hay [o ha habido] vida en Marte; sólo tenemos que traerlas de regreso”.

Sin una inversión continua en la exploración de Marte y en misiones de retorno de muestras, corremos el riesgo de perdernos pruebas definitivas de vida pasada o incluso presente en el Planeta Rojo. Los hallazgos de 2025 subrayan la necesidad de un compromiso sostenido con la exploración espacial y la búsqueda de cuestiones científicas fundamentales.

En última instancia, si bien la evidencia es convincente, no es concluyente. La búsqueda de vida en Marte sigue siendo una tarea en curso, en un equilibrio precario entre el progreso científico y las realidades políticas.