El rover Curiosity de la NASA ha realizado su último análisis químico de una muestra de suelo marciano, buscando evidencia de moléculas orgánicas que puedan indicar vida pasada o presente. El experimento, que utiliza un disolvente poco común llamado hidróxido de tetrametilamonio (TMAH), es fundamental porque Curiosity tiene suministros limitados y esta es su última oportunidad para realizar esta prueba específica.
La importancia de las moléculas orgánicas
La búsqueda de moléculas orgánicas en Marte es crucial porque estos compuestos a base de carbono son los componentes básicos de la vida tal como la conocemos. Si bien su presencia no garantiza que existió vida, sugiere que las condiciones para la vida podrían haber estado presentes en algún momento. El descubrimiento de estas moléculas ayuda a los científicos a reconstruir la historia de Marte y determinar si alguna vez tuvo ambientes habitables.
El experimento: un último recurso
Curiosity lleva solo una pequeña cantidad de TMAH, ya que utilizó el primer contenedor hace casi seis años. Este experimento final se planeó cuidadosamente después de que Marte emergiera de la “conjunción”, un período en el que la comunicación con la Tierra es imposible debido a las posiciones relativas de los planetas. El equipo del rover incluso ensayó la transferencia de muestras para minimizar errores. La técnica consiste en disolver roca en polvo en TMAH para mejorar la detección de compuestos orgánicos, revelando detalles que las pruebas estándar podrían pasar por alto.
Hallazgos previos y el rover Perseverance
Esta no es la primera vez que se detectan sustancias orgánicas en Marte. El rover Perseverance de la NASA encontró recientemente material fosilizado que microorganismos antiguos podrían haber creado, lo que marca lo más cerca que han estado los científicos de encontrar evidencia directa de vida pasada. Sin embargo, los funcionarios advierten que siguen siendo posibles explicaciones no biológicas.
El sitio Nevado Sajama: un lugar prometedor
Curiosity recogió su muestra del Nevado Sajama, un sitio con roca sedimentaria de grano fino formada en condiciones antiguas y ricas en agua. El agua es esencial para la vida tal como la entendemos, lo que convierte a este lugar en un objetivo privilegiado para la búsqueda de material orgánico fosilizado. El equipo del rover esperó la oportunidad adecuada y seleccionó este sitio después de encontrar minerales arcillosos que podrían haber preservado posibles biofirmas.
Refinando la técnica
El experimento fue rediseñado después de que una prueba realizada en 2020 revelara interacciones complejas entre el solvente y el sedimento marciano. El nuevo método de tres etapas mejora la precisión al variar las temperaturas durante el proceso químico. Este refinamiento, retrasado por la pandemia de COVID-19, garantiza los resultados más fiables posibles.
El futuro de la búsqueda
Aunque Curiosity ya no tiene TMAH, todavía tiene otro solvente, MTBSTFA, disponible para futuros análisis. Se esperan los resultados del experimento actual en unos meses y los científicos siguen siendo optimistas sobre los posibles descubrimientos.
El experimento final TMAH representa un momento crítico en la búsqueda de vida en Marte, ofreciendo una última mirada de alta precisión al potencial de habitabilidad del planeta. Esta misión subraya el enfoque cuidadoso y metódico necesario para desentrañar los misterios del Planeta Rojo.
