Los científicos han descubierto que la sangre de los pediatras contiene anticuerpos inusualmente potentes contra el virus respiratorio sincitial (VRS) y los virus del resfriado común, lo que podría revolucionar los tratamientos preventivos. Estos anticuerpos han demostrado un rendimiento superior en comparación con las terapias aprobadas actualmente, lo que aumenta la posibilidad de una protección de acción más amplia para las poblaciones vulnerables.
La fuente inesperada de poderosos anticuerpos
Los pediatras, debido a su constante exposición a patógenos respiratorios, representan un recurso sin explotar para desarrollar tratamientos con anticuerpos altamente eficaces. Las terapias con anticuerpos existentes, si bien están disponibles para el VSR (que infecta a casi todos los niños a los dos años de edad), solo neutralizan cepas seleccionadas. Un equipo dirigido por Hui Zhai en el Hospital Infantil de la Universidad Médica de Chongqing examinó la sangre de diez pediatras con muchos años de servicio, identificando 56 potentes anticuerpos contra el VSR en sus células inmunes.
Estos anticuerpos, cuando se replicaron artificialmente y se probaron en el laboratorio, demostraron ser notablemente eficaces contra una amplia gama de cepas de RSV. En particular, un anticuerpo también neutralizó el metapneumovirus humano, un pariente cercano del RSV y una causa frecuente de resfriados que pueden provocar enfermedades graves en los niños.
Los ensayos con animales muestran mejoras espectaculares
Los experimentos realizados en ratones y ratas confirmaron la eficacia de los anticuerpos obtenidos por pediatras. Las inyecciones de estos anticuerpos, solos o en combinación, impidieron que los animales desarrollaran síntomas de RSV o metapneumovirus humano. Fundamentalmente, estos anticuerpos mostraron una potencia hasta 25 veces mayor para bloquear el VRS en comparación con tratamientos existentes como nirsevimab y clesrovimab, al tiempo que neutralizaban un espectro más amplio de cepas virales.
“He estado trabajando con pacientes pediátricos durante 10 años y en mis primeros años, probablemente tendría dos o tres enfermedades respiratorias notables por año, y ahora puedo pasar un año sin tener ninguna”. – Trent Calcutt, Hospital Base de Port Macquarie
Este hallazgo se alinea con la evidencia anecdótica entre los pediatras que informan una mayor resistencia a los virus respiratorios con el tiempo. Es probable que esta mayor inmunidad se deba a la exposición repetida, lo que lleva al desarrollo de anticuerpos más eficaces.
Tratamientos actuales versus avances potenciales
Actualmente, la prevención del VRS se basa en la vacunación materna durante el embarazo, que ofrece protección a los bebés al nacer, o en inyecciones posnatales de nirsevimab o clesrovimab. Sin embargo, estas opciones tienen limitaciones en cuanto a la cobertura de cepas. No existe ninguna vacuna o terapia con anticuerpos aprobada para el metapneumovirus humano.
Las terapias con anticuerpos existentes, como nirsevimab y clesrovimab, se desarrollaron anteriormente a partir de la detección de adultos que se habían recuperado de infecciones por VRS. Sin embargo, los anticuerpos obtenidos por pediatras demuestran una clara ventaja en potencia y cobertura de cepas.
Según los expertos, el descubrimiento justifica una mayor investigación mediante ensayos clínicos en humanos. La perspectiva de un tratamiento más eficaz y ampliamente protector contra el VRS y virus relacionados está ahora a nuestro alcance, y podría ofrecer un alivio significativo a los niños y a los sistemas sanitarios de todo el mundo.
