Un extraordinario yacimiento de fósiles en el sur de China ha permitido vislumbrar sin precedentes la vida hace 512 millones de años, mostrando todo un ecosistema que prosperó tras un importante evento de extinción. El descubrimiento, denominado biota de Huayuan, ya se está comparando con el icónico Burgess Shale en Canadá, y puede incluso superarlo en términos de preservación y diversidad.
La extinción de Sinsk y sus consecuencias
El período Cámbrico temprano (que comenzó hace 541 millones de años) estuvo marcado por una explosión de vida animal, que dio lugar a muchos de los grupos que vemos hoy. Sin embargo, este progreso fue interrumpido por el evento de Sinsk hace unos 513,5 millones de años. Esta extinción fue provocada por una caída en los niveles de oxígeno del océano, que diezmó varios grupos de animales.
Hasta ahora, nuestra comprensión de este período se basaba en gran medida en restos esqueléticos como trilobites y arrecifes de esponjas arqueociátidos. La biota de Huayuan cambia eso; Incluye una gran cantidad de criaturas de cuerpo blando, lo que proporciona una imagen mucho más completa de cómo era la vida después del evento de Sinsk.
Un paraíso en aguas profundas
La biota de Huayuan consta de 8.681 fósiles que representan 153 especies, casi el 60% de las cuales son nuevas para la ciencia. El ecosistema parece haber estado basado en aguas más profundas, menos afectadas por el agotamiento de oxígeno que devastó los hábitats menos profundos. Esto sugiere que ciertos ambientes ofrecieron refugio durante la extinción, permitiendo que la vida persistiera.
Los organismos dominantes incluyen artrópodos (parientes de insectos, arañas y crustáceos), moluscos, braquiópodos y cnidarios (parientes de las medusas). El depredador más grande fue GuanShancaris kunmingensis, un artrópodo de 80 centímetros de largo.
Conexiones globales
La biota de Huayuan también incluye especies conocidas anteriormente sólo en Burgess Shale en Canadá, como el género Helmetia. Esto muestra que incluso en esta etapa temprana de la evolución animal, las especies eran capaces de extenderse a través de grandes distancias, probablemente a través de las corrientes oceánicas que transportaban larvas.
Preservación excepcional
Lo que distingue a Huayuan es el extraordinario detalle de los fósiles. El rápido entierro en barro fino conservó no sólo partes duras como conchas sino también tejidos blandos como patas, antenas, branquias, tripas e incluso tejidos nerviosos. Esto permite a los científicos estudiar anatomía y fisiología de una manera raramente posible con fósiles.
Llenando los vacíos
La biota de Huayuan proporciona “instantáneas críticas” de la biodiversidad de cuerpo blando durante el Cámbrico. El sitio es invaluable para comprender cómo respondieron los ecosistemas a la extinción de Sinsk, llenando vacíos en la historia evolutiva de la Tierra. Una pregunta pendiente es por qué los peces están notoriamente ausentes en la biota de Huayuan; ya sea que fueran globalmente escasos o simplemente no estuvieran presentes en este entorno específico.
La biota de Huayuan no es simplemente otro sitio de fósiles: es una clave para comprender cómo se recuperó la vida de una de las primeras extinciones masivas de la Tierra y cómo los ecosistemas pueden adaptarse a cambios ambientales extremos.





























