Los astrónomos han descubierto un chorro dinámico y de tamaño sin precedentes que emana de un agujero negro supermasivo (SMBH) en la cercana galaxia VV340a. Este chorro, que se extiende hasta 20.000 años luz, exhibe un raro patrón de “bamboleo” y está remodelando activamente su galaxia anfitriona de maneras nunca antes vistas. Los hallazgos, publicados en Science, desafían la comprensión convencional de la evolución galáctica y plantean nuevas preguntas sobre la propia historia de la Vía Láctea.
La escala del descubrimiento
Los SMBH son fundamentales para el crecimiento de las galaxias. Su inmensa gravedad atrae la materia circundante, formando un núcleo galáctico activo (AGN) que puede eclipsar brevemente a sistemas estelares enteros. Algunos SMBH también lanzan chorros de material sobrecalentado a una velocidad cercana a la de la luz. Si bien estos chorros son conocidos, el observado en el VV340a es excepcional tanto en tamaño como en comportamiento.
El equipo, dirigido por investigadores de UC Irvine y Caltech, combinó datos del Observatorio W. M. Keck, el Telescopio Espacial James Webb (JWST) y el Karl G. Jansky Very Large Array (VLA) para analizar el chorro. El Keck Cosmic Web Imager (KCWI) reveló la extensión total del chorro, mientras que el JWST mostró los niveles extremos de energía en su fuente. Las observaciones de radio del VLA confirmaron el giro helicoidal y la dirección inestable del avión.
“Los datos del Observatorio Keck son los que nos permitieron comprender la verdadera escala de este fenómeno”, dijo Justin Kader, el autor principal. “Sin estas observaciones, no sabríamos cuán poderosa o persistente es realmente esta salida”.
Impacto galáctico inesperado
El avión no es sólo grande; está suprimiendo activamente la formación de estrellas en VV340a extrayendo gas a un ritmo alarmante de 20 veces la masa de nuestro Sol por año. Lo que hace que este descubrimiento sea aún más sorprendente es que se observó en una galaxia relativamente joven en proceso de fusión. Estos potentes chorros se encuentran normalmente en galaxias más antiguas y más asentadas.
El equipo también observó una “corona” masiva de plasma sobrecalentado que se extendía miles de pársecs desde el agujero negro, superando con creces el tamaño de cualquier estructura coronal previamente documentada. La oscilación del avión, o precesión, sugiere una dinámica compleja en juego. Esta precesión no es sólo una peculiaridad, sino un factor clave en cómo el chorro influye en su entorno.
Implicaciones para la evolución galáctica
El descubrimiento obliga a los científicos a repensar cómo coevolucionan las SMBH y las galaxias. Si tales flujos violentos pueden ocurrir en galaxias jóvenes que se fusionan, la Vía Láctea podría haber experimentado eventos similares en el pasado, incluso si hoy no hay evidencia clara de ellos.
“Esta es la primera vez que hemos visto un chorro de radio en precesión a escala de kiloparsecs impulsando un flujo tan masivo en una galaxia de disco”, explicó Kader. “Cambia la forma en que pensamos sobre la galaxia en la que vivimos”.
El equipo ahora está investigando si un segundo SMBH en el centro de VV340a podría estar causando la oscilación del avión, lo que complicaría aún más el panorama. Este descubrimiento abre una nueva era en la comprensión de la transformación galáctica, demostrando que incluso a escalas cósmicas, las cosas rara vez son tan predecibles como parecen.
La investigación subraya la importancia de combinar datos de múltiples observatorios poderosos para revelar la dinámica oculta del universo. En última instancia, este hallazgo pone de relieve cuánto aún se desconoce sobre la evolución galáctica y el papel de los SMBH en la configuración del cosmos.
