2025: El año en que los cometas dominaron los cielos

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2025 resultó ser un año extraordinario para las observaciones de cometas, con tres visitantes celestes notables: el cometa interestelar 3I/ATLAS, C/2025 A6 (Lemmon) y C/2025 R2 (SWAN), que cautivaron tanto a los científicos como al público. Estos viajeros helados navegaron en encuentros cercanos con el sol, algunos sobrevivieron intactos mientras que otros se desintegraron dramáticamente, brindando oportunidades sin precedentes para el estudio y espectáculos visuales impresionantes.

La llegada de un invasor interestelar: 3I/ATLAS

El evento más intrigante del año fue la llegada de 3I/ATLAS, confirmado en julio de 2025 por el telescopio ATLAS de Chile, financiado por la NASA, como el tercer objeto interestelar en ingresar a nuestro sistema solar, después de 1I’Oumuamua y 2I/Borisov. Con aproximadamente 3,5 millas de diámetro, 3I/ATLAS rápidamente atrajo la atención, despertando interés científico y teorías de conspiración infundadas que afirmaban que era una nave espacial extraterrestre. A pesar de las especulaciones, las observaciones del Telescopio Espacial Hubble confirmaron que su composición era la de un cometa típico, y los funcionarios de la NASA descartaron cualquier origen extraterrestre.

La espectacular exhibición de Lemmon: el sueño de un fotógrafo

Mientras que 3I/ATLAS atrajo el escrutinio científico, C/2025 A6 (Lemmon) se convirtió en el tema favorito de los astrofotógrafos. Descubierto en enero, se iluminó rápidamente y se hizo visible a simple vista en noviembre durante su mayor aproximación al sol. El creciente calor del cometa provocó que los materiales helados se sublimaran, creando una cola espectacular que capturó la imaginación de los observadores del cielo de todo el mundo. Una imagen particularmente sorprendente mostró la atmósfera superior de la Tierra aparentemente envolviendo la cola de Lemmon, un raro fenómeno capturado por el astrónomo Gianluca Masi.

CISNE contra la nebulosa del Águila: un telón de fondo cósmico

Otro momento destacado se produjo en octubre, cuando C/2025 R2 (SWAN) pasó frente a la icónica Nebulosa del Águila, proporcionando un telón de fondo impresionante para los astrofotógrafos. Daniele Gasparri capturó la vívida coma verde del cometa contra los pilares de la creación de la nebulosa, una imagen impresionante que combina la belleza de un visitante celestial con una de las estructuras cósmicas más famosas del universo.

3I/ATLAS sobrevive al perihelio: por los pelos

A finales de octubre, 3I/ATLAS alcanzó su punto más cercano al Sol (perihelio), pasando a 125 millones de millas. Aunque temporalmente oscurecido por el resplandor del sol, las observaciones desde naves espaciales que orbitan alrededor de Marte y en el espacio interplanetario revelaron que el cometa sobrevivió intacto al encuentro, conservando su núcleo brillante y su cola en crecimiento. Posteriormente, la NASA confirmó la naturaleza cometaria del objeto, desacreditando otras teorías de conspiración sobre orígenes extraterrestres.

K1 ATLAS se desmorona: una desaparición dramática

El evento más dramático del año ocurrió en noviembre cuando C/2025 K1 (ATLAS) se rompió en tres enormes pedazos después de su paso cercano al sol. Elena Mazzotta Epifani, del Instituto Nacional Italiano de Astrofísica, explicó que el cometa probablemente se fracturó debido al calor extremo durante el perihelio, debilitando su integridad estructural. La ruptura ofreció una rara visión de la naturaleza volátil de los cometas de la lejana Nube de Oort.

En conclusión, 2025 será recordado como un año histórico para las observaciones de cometas, ya que ofrecerá una combinación única de descubrimientos científicos, astrofotografía impresionante y eventos celestes dramáticos. El trío de visitantes (3I/ATLAS, Lemmon y SWAN) proporcionó información valiosa sobre la composición y el comportamiento de estos vagabundos helados, solidificando su lugar en la historia astronómica.