Altar de sacrificios humanos de 1.000 años de antigüedad desenterrado en México

10

Arqueólogos en México han descubierto un altar de piedra de 1.000 años de antigüedad utilizado para sacrificios humanos durante el reinado del Imperio Tolteca. El descubrimiento proporciona una nueva visión de las violentas prácticas religiosas y el dominio militar del imperio. El sitio, ubicado cerca de Tula, a unas 55 millas al norte de la Ciudad de México, fue excavado durante los preparativos para un proyecto de transporte.

El Altar y sus Restos

El altar, conocido como momoztli en lengua náhuatl, mide aproximadamente 10 pies cuadrados y consta de tres capas de piedra. Los excavadores encontraron cuatro cráneos humanos y múltiples huesos de piernas dispuestos alrededor de tres lados, lo que sugiere fuertemente que se trataba de ofrendas de sacrificio. La disposición implica una colocación ritual deliberada.

El arqueólogo Víctor Francisco Heredia Guillén explicó que la ubicación precisa de los huesos sugiere que pueden haber más restos invisibles debajo de la superficie.

Contexto del descubrimiento

El altar estaba rodeado por restos de muros, lo que indica que se encontraba dentro de un patio conectado a lo que podría haber sido un complejo residencial o palacio de élite. El Imperio Tolteca floreció entre 950 y 1150 d.C., llenando el período comprendido entre la caída de Teotihuacán y el ascenso de Tenochtitlán.

“Cada descubrimiento como este amplía nuestro conocimiento sobre una de las grandes civilizaciones de Mesoamérica”, dijo Claudia Curiel de Icaza, secretaria de cultura de México.

Rituales y guerra

El altar recién descubierto probablemente se remonta al apogeo del poder de Tula. Los toltecas eran conocidos como guerreros formidables y los sacrificios humanos pueden haber sido una práctica utilizada para intimidar a los enemigos o honrar las victorias militares. Un cráneo permanece parcialmente adherido a la columna, lo que sugiere que la decapitación era un método común de sacrificio.

La evidencia arqueológica muestra que se utilizaron cuchillos de obsidiana o pedernal, dejando distintas marcas de corte en los huesos recuperados.

Investigación adicional

Los investigadores planean realizar análisis antropológicos y químicos para determinar el género, el origen y el estado potencial de las víctimas. Este examen más profundo podría revelar si los sacrificios eran prisioneros locales o cautivos traídos de territorios lejanos.

Los hallazgos subrayan las brutales realidades de los imperios mesoamericanos, donde la guerra, la religión y el poder político estaban entrelazados con la violencia ritualizada. La excavación seguirá arrojando luz sobre una de las civilizaciones históricamente más importantes de la región.